miércoles, 26 de agosto de 2015



Desarrollan  robot  guía  para  invidentes


Egresados de la Escuela Superior de Cómputo (Escom) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en México, desarrollaron el Asistente Móvil Electrónico para Invidentes (AMEPI), un robot que funciona como un perro guía para personas con discapacidad visual.

Es un robot que guía a personas invidentes a través de sensores ultrasónicos y cámaras de alta definición, mediante inteligencia artificial en dos vertientes: la lógica difusa y el reconocimiento de patrones”, explicó el ingeniero Manuel Caballero Martínez.

El especialista participa en este proyecto de la mano con Jessica Sarahí Espinosa López y Francisco Javier García Macías, quienes son egresados de la carrera de Ingeniería en Ciencias Computacionales.

El robot tiene la funcionalidad de evadir obstáculos y avisarle al invidente las características de su entorno por medio del reconocimiento de símbolos. Además, puede guiar a la persona en ambientes desconocidos.


Este proyecto lleva más de un año en desarrollo, según expuso Jessica Espinosa. “La inquietud nació por la necesidad de crear una tecnología que beneficiara a la sociedad”, dijo y mencionó también que esta innovación podría sustituir a los perros guía, que son de difícil asignación y elevado costo.

“AMEPI está conformado por tres sensores ultrasónicos, dos cámaras de alta definición, una tracción de oruga diferencial, la cual funciona con seis baterías; también cuenta con una tarjeta Arduino que regula la velocidad y giro de los motores. Además, tiene una diadema inalámbrica con la que el usuario tiene una interacción más intuitiva con el robot”, agregó Caballero Martínez en entrevista para la Agencia Informativa Conacyt.

El invidente puede darle comandos de voz al robot, así como también puede escuchar las recomendaciones de él. “La idea es que AMEPI reciba órdenes para cada uno de los movimientos que haga; sin embargo, el robot también puede autoexplorar en un ambiente desconocido, reconociendo los obstáculos del camino”, aseguró Espinosa López.

Los ingenieros coincidieron en que lo más difícil durante el proceso de fabricación del prototipo fue el desarrollo del hardware: “Calibrar las cámaras para que detectara los señalamientos fue bastante complicado, ya que no todos los letreros están a la altura que deberían, como lo sugiere el Manual Técnico de Accesibilidad de la Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) del Distrito Federal”.

Acerca de la tecnología con la que cuenta este desarrollo, Manuel Caballero Martínez destacó la inteligencia del robot que proviene del sistema difuso. “Este sistema asimila el pensamiento humano para que el mismo robot pueda interpretar la realidad y tomar decisiones con base en una lógica difusa, es decir, que no está definida”, abundó.

Para los desarrolladores, el siguiente paso es patentar el proyecto y buscar una incubadora con el fin de que el invento pueda seguir creciendo. “Estamos en la fase de prototipo, el cual es funcional; sin embargo, hay detalles que se necesitan desarrollar más a fondo, además de agregar otras funcionalidades”, concluyó Jessica Espinosa López. (Fuente: Hugo Valencia Juliao/Agencia Informativa Conacyt)


miércoles, 12 de agosto de 2015



El robot humanoide

E
n apenas 1,52m de altura y 50 kg de peso, bajo una carcasa blanca de plástico, se esconde una de las joyas de la Universidad Carlos III de Madrid, el Robot Humanoide Rh-1. Con tan sólo seis años de vida ha obtenido logros importantísimos en el campo de la locomoción bípeda, erguida, tanto a nivel nacional como europeo. A pesar de no poder hablar ni expresarse, salvo emitir y recibir comandos de voz sencillos, su apariencia casi humana nos permite intuir sus pensamientos.
 El equipo de investigación de la Universidad consiguió que Rh-1 andase a 0,7 km/h en un máximo de cuatro pasos. A simple vista parecerá una minucia, sin embargo, muy pocos robot humanoides logran desplazarse con robustez y seguridad. En movimientos más lentos el robot llegó a dar 10 pasos, hasta que los propios investigadores lo apagaron tras observar el éxito obtenido. La estructura del robot es muy parecida a la de un ser humano tanto en su peso como en su altura. En realidad algunas de sus partes tienen la única función de asemejarse al cuerpo humano, como por ejemplo, los brazos, que, como explica el científico, “no son básicos a la hora de mantener el equilibrio, sino que son más para asemejar a la mímica de las personas”. Los prototipos con aspecto humano más desarrollados del mundo están en Japón, donde la inversión en robótica comenzó hace más de 30 años, y de la que están recogiendo sus frutos en la actualidad. Como indica el propio Arbulú, uno de los investigadores principales. Pero no somos los únicos, pues en España tan sólo existen otros dos robots bípedos desarrollados por una empresa de Emiratos Árabes en Barcelona, explica el científico. Además, a nivel europeo existieron otro par de proyectos, el Bip 2000 francés el cual nunca llegó a andar, y el Johnnie del Politécnico de Munich que consiguió andar a poca velocidad y cuyo proyecto se cerró en 2003.


OIC; 28 de mayo del 2008;El robot humanoide. Descargado el12 de agosto del 2015.
http://www.agenciasinc.es/Reportajes/El-robot-humanoide-de-la-Universidad